El ministro Carlos Holmes Trujillo deberá asistir a tres citas en el Congreso para enfrentar mociones de censura. Así está el panorama en uno de los momentos más críticos para el funcionario.

El próximo 13 de octubre, el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, tendrá su primera prueba de fuego en el Congreso. Recientemente había tenido que asistir a dos debates de control político: uno en Cámara y otro en Senado, y las explicaciones no dejaron muy conformes a la oposición.

Uno de los debates de Senado es citado por Roy Barreras, quien curiosamente por esta época del año pasado logró que, a partir de una inminente moción de censura, el entonces ministro de Defensa, Guillermo Botero, se apartara del cargo.

En ese entonces, Barreras convenció a un amplio grupo de senadores luego de que mostrara a la opinión pública pruebas sobre un bombardeo del Ejército en el que murieron menores de edad, y que era desconocido por el país.

Hoy el ministro se encuentra en el ojo del huracán por los hechos que se han presentado con relación la fuerza pública. Por un lado, están los fallecidos en las protestas desatadas por la muerte de Javier Ordóñez, y ahora por la de Juliana Giraldo luego del disparo de un soldado en una vía de Miranda (Cauca).

El senador Roy Barreras dice que deberá esperar las respuestas del ministro para saber si tendrá el mismo destino que Botero. Si no queda conforme con las respuestas, el congresista de La U tramitará la moción para que sea votada.

Otra de las mociones radicadas es la de Jorge Robledo. Esta fue solicitada por el senador por la presencia de tropas militares estadounidenses en el país. Robledo ha sido un crítico acérrimo de este hecho y su argumento es que el ministro nunca pidió los debidos permisos al Legislativo para que esta fuerza adelante sus tareas en Colombia. La tesis de Holmes Trujillo es que la presencia de esas tropas no requiere la autorización del Congreso, pues no están en tránsito hacia otro país y forman parte de los equipos de cooperación de hace años.

La tensión entre Robledo y Trujillo ha aumentado durante las últimas semanas, pues el ministro le respondió al congresista que lo demandaría por injuria y calumnia por los señalamientos que ha hecho en su contra.

Para algunos, estas citaciones son un desgaste para el país. El senador Efraín Cepeda considera que está bien que se hagan debates de control político y que los hechos violentos se tienen que analizar, pero le parece que realizar varios al mismo tiempo no es lo que se necesita en estos momentos.

Según Cepeda, el papel que ha ejecutado el ministro Trujillo ha sido idóneo y ha tenido una labor destacable. Para el senador del Partido Conservador los hechos que han sucedido no son responsabilidad directa del ministro.

“Hay hechos violentos todos los días que ninguna fuerza pública del mundo puede contener al ciento por ciento. Si el ministro de Defensa tiene que responder por cada uno de los muertos y de los atentados, tendríamos que estar cambiándolo todos los días”, dijo Cepeda.

El senador Armando Benedetti considera que “después de la de Carrasquilla esta es la moción de censura que más se necesita”. Para el senador del partido de La U el Gobierno y las instituciones no han entendido las necesidades del país y esto es una evidencia de ello. “Si el ministro no propone un cambio, entonces el cambio es él”, manifestó.

Por el lado de la Cámara el panorama es un poco distinto. 22 congresistas de bancadas de oposición radicaron una moción de censura porque consideran que el ministro no cumplió con el fallo que solicitó la Corte Suprema de Justicia en el que le ordenaba pedir perdón por los hechos cometidos el 21 de noviembre del año pasado, en los que murió Dilan Cruz.

Este debate también es citado por las prácticas reiterativas del abuso de la fuerza y la autoridad de la fuerza pública. En las últimas semanas el ministro asistió virtualmente a un fuerte debate en el que se habló de una reforma policial y todos los hechos que se han evidenciado sobre el actuar de los uniformados en las manifestaciones y los demás hechos que también serán discutidos en Senado.

En esa ocasión, la representante Katherine Miranda presentó un video en el que el testigo y amigo de Javier Ordóñez narraba los hechos de esa noche. El testimonio encendió la polémica en la discusión.

Sin embargo, el panorama para una eventual moción de censura en Cámara es menos probable. Para el representante Wílmer Leal, de la Alianza Verde y uno de los solicitantes al debate, a pesar de que ya cuentan con lo necesario para requerir la moción y el panorama no es el más alentador por las muertes que se han presentado, reconoce que será muy difícil que puedan lograrse las mayorías porque el Gobierno cuenta con ellas.

“Luego de analizar la moción de censura y la aplicación de la misma llegamos a la conclusión, entre varios representantes de varios partidos, que era necesario adelantar un debate de moción de censura por varios aspectos: los asesinatos ocasionados, la actuación del ministro en estos hechos y que desde el ministerio no se están dando las garantías para que se proteja la vida”, dijo Leal.

El representante Edward Rodríguez, del Centro Democrático, considera que a pesar de que cada muerte de un ser un humano es un hecho grave, estos debates de la oposición no son propositivos en medio de la coyuntura que vive el país. “La oposición debería estar proponiendo, en vez de estar generando odios contra nuestra fuerza pública”. El representante del Centro Democrático considera que lo que están haciendo en Cámara es “mezquino para el Gobierno y dañino para el país”.

Para Juanita Goebertus, “las decisiones y declaraciones del ministro han contribuido a exacerbar la indignación y no protegen a los miembros de la fuerza pública, sino que contribuyen a deslegitimar a la institución. Nada en su actuación ha reflejado autocrítica y capacidad de corrección del rumbo. Como en cualquier democracia seria, el ministro debe responder o renunciar”. Políticamente tampoco cree que se logren las mayorías en Cámara.

En las próximas semanas se tendrán que dar los debates de los que solo se ha establecido fecha de uno. Mientras los congresistas de oposición esperan que el ministro asista presencialmente a responder por estos hechos, quienes apoyan la gestión de Trujillo creen que no son convenientes y que es un ataque político de la oposición al gobierno del presidente Duque.

En el caso del debate que ya está citado para Senado, la mesa directiva ya se encuentra trabajando en los protocolos para que ese día se pueda desarrollar en la semipresencialidad, con unos 30 congresistas en el recinto y el ministro Carlos Holmes Trujillo en el Capitolio.