23 de Agosto de 2020 / El Espectador /

Más de una decena de congresistas de partidos como el Liberal, Cambio Radical y la U se han unido en un bloque que promete recoger banderas con ideas liberales y de socialdemocracia. Hay timidez, pero el objetivo es llegar con candidato propio a las presidenciales de 2022.

Las objeciones del gobierno Duque a la Ley Estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y la cruzada que inició el Centro Democrático para modificar el Acuerdo de Paz del Teatro Colón fueron dos de los puntos de ignición de un movimiento en el Congreso que busca convertirse en opción de poder en las presidenciales de 2022. Las intenciones del uribismo parecen haber sacudido las raíces liberales de varios senadores que hoy, con mucho silencio, han conformado una especie de “suprabancada”, con miembros de varios partidos, que cada día parece ganar más adeptos y que, más allá de las minucias electorales, podría ser decisiva en el futuro de diversos proyectos legislativos.